La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, considera convocar elecciones generales en abril de 2027, varios meses antes de lo obligatorio. Meloni teme una caída en su aprobación si retrasa los comicios y busca tener margen suficiente para aprobar los presupuestos anuales.
La posibilidad de adelantar las elecciones ha sido discutida con el presidente Sergio Mattarella, quien tiene la facultad de disolver el parlamento. Esta medida se da tras un referéndum en marzo que afectó la forma judicial y fortaleció al Partido Futuro Nacional.