Más de 700 civiles fueron abatidos por el ejército birmano durante el periodo electoral entre agosto de 2025 y enero de 2026, según anunció el Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La Junta Militar de Birmania organizó elecciones legislativas tras cinco años de régimen autoritario, presentándolas como un retorno a la democracia.
Sin embargo, la violencia persiste y el régimen continúa siendo totalitario, a pesar de los intentos de apertura democrática. El número de víctimas fatales civiles durante el proceso electoral es alarmante.