Se cuestiona la gestión de la crisis por parte de Nicolás Chiato en Luzu TV, especialmente en relación con los despidos y la supuesta caída de marcas tras el error de Florencia Peña.
Se critica la irresponsabilidad de la empresa, que comienza desde la cabeza de Nicolás Chiato y se traslada a todos los integrantes, incluyendo a Florencia Peña.
Se pone en duda la veracidad de la información sobre la caída de 12 marcas en menos de 24 horas, sugiriendo que podría ser parte de una estrategia de comunicación.
Se señala que Chiato, a pesar de su éxito y de construir Luzu TV desde cero, actúa de forma cuestionable al "arrojar por la borda" a los integrantes de su equipo, pidiendo clemencia a su comunidad pero no brindándola a su gente.
Se argumenta que Chiato, convencido de la lealtad de su audiencia, minimiza el error y no considera que su comunidad pueda reprocharle algo, lo que demuestra soberbia y falta de autocrítica.