Se genera un intenso debate en torno a la difusión de una noticia falsa sobre la salud del padre de Lionel Messi, atribuida a Florencia Peña. La conductora anunció la supuesta muerte del padre del futbolista en su programa, lo que provocó una fuerte repercusión mediática y social, especialmente en el contexto del Mundial.
Los panelistas critican la liviandad con la que se manejó la información, la falta de chequeo y la responsabilidad de los comunicadores. Se cuestiona si la intención era buscar una primicia y se enfatiza la importancia de verificar datos, especialmente cuando involucran a figuras públicas y momentos sensibles como un Mundial.
Florencia Peña emitió un descargo pidiendo disculpas, reconociendo su error y atribuyendo parte de la responsabilidad a la producción. Sin embargo, la discusión se centra en si estas disculpas son suficientes y en la necesidad de que los comunicadores asuman la responsabilidad de sus dichos, independientemente de su rol (periodista o conductor).
Se menciona la presencia de custodia policial en las instalaciones de Luzu TV como medida de precaución ante posibles represalias, lo que subraya la gravedad de la situación. El debate se amplía a la ética periodística, la formación de los comunicadores y el rol de los medios en la difusión de información veraz.