Luis reflexiona sobre el incidente de Cacho Fontana, señalando que lo más grave no fue dar la información errónea, sino la comunicación posterior y la gesticulación. Afirma que no pontifica sobre el tema y que el error puede ocurrirle a cualquiera.
Se destaca la importancia del debate y la libre expresión en el programa, permitiendo que cada uno exponga su opinión. Luis también menciona que a veces se critica a alguien por ser quien es (en este caso, Florencia Peña), y no solo por el error cometido.