Julián Álvarez expresa su deseo de ser transferido del Atlético de Madrid al Barcelona, argumentando que se siente destratado por el club y que no se cumplieron promesas de venta realizadas a principios de año por Miguel Ángel Gil, uno de los accionistas principales.
El delantero argentino considera que las formas en que se ha manejado su situación no son las adecuadas, mencionando incluso que se filtró información sobre su estado físico antes de partidos importantes, lo que pudo haber agravado una lesión y afectado su rendimiento.
Álvarez se siente frustrado por el incumplimiento de la promesa de venta, especialmente ante la aparición de una oferta del Barcelona, club del que parece ser hincha y al que desearía unirse. La situación genera tensión con el Atlético de Madrid, que hasta ahora no ha respondido a las ofertas recibidas.
Paralelamente, se aborda la preparación de la Selección Argentina para próximos partidos, con la idea de rotar jugadores para cuidarlos, aunque los futbolistas expresan su deseo de participar en todos los encuentros. Se menciona la posibilidad de que Messi juegue un tiempo limitado contra Jordania, dependiendo de su estado físico.