El neurocirujano Leopoldo Luque amplió su declaración en el juicio por la muerte de Diego Maradona, intentando deslindar responsabilidades. Luque afirmó que su rol era exclusivamente de neurocirujano y que la atención clínica de Maradona estaba a cargo de otros médicos, como Pedro Ispagna y la doctora Forlini.
Sin embargo, esta defensa se contradice con los audios y chats presentados, que lo muestran dando órdenes y participando activamente en las decisiones médicas. Luque intenta defenderse de las acusaciones, pero las evidencias parecen complicarlo, generando tensión en el tribunal y enojo entre las partes.