Durante la novena declaración indagatoria, el Dr. Leopoldo Luque intentó desvincularse de la responsabilidad clínica sobre Diego Maradona, argumentando que tras la operación del hematoma subdural fue apartado y que la internación domiciliaria debía ser manejada por otros profesionales. Luque presentó un chat con la psiquiatra Agustina Cosachov donde le traslada esta responsabilidad, marcando una distancia con los otros imputados.
Luque también responsabilizó directamente a los médicos de Swiss Medical, Nancy Forlini y Pedro Dispagna, quienes estaban a cargo de la salud de Maradona. Esta estrategia de defensa busca redirigir la culpa hacia la prepaga y sus representantes, deslindándose de la responsabilidad en la muerte del astro del fútbol.
Se anticipa la declaración de Maximiliano Trimarchi, del entorno de Matías Morla, como parte del avance del juicio. La situación genera indignación y plantea interrogantes sobre la improvisación en el cuidado de una figura pública de la magnitud de Maradona, dejando al resto de la población sin garantías de un cuidado similar.