Se discute el alto costo de los contratos de los jugadores de fútbol en el ámbito local, con salarios que superan los 200 mil dólares mensuales y alcanzan hasta 3 millones de dólares anuales.
Se mencionan ejemplos como Germán Bezela, campeón del mundo, y Pablo Díaz, titular en la selección chilena, para ilustrar el nivel de las remuneraciones, aunque se señala que los "pibes" (jóvenes jugadores) también tienen contratos significativos.