Jessica Sirio justifica su denuncia aludiendo a la falta de protocolo y la naturaleza sospechosa del supuesto control vehicular, argumentando que no es la forma habitual de actuar de la policía en la ciudad.
La conductora expresa temor a que, en el futuro, pueda ser objeto de amenazas o represalias debido a su situación actual y a los hechos que están siendo investigados por la justicia.
Sirio también menciona la posibilidad de que estos eventos puedan derivar en actos de venganza, en referencia a casos previos donde controles vehiculares terminaron con personas involucradas en causas judiciales graves.