Adriana Débora Barrio Nuevo salvó su vida de milagro tras recibir 37 puñaladas de su expareja, Sergio Raúl Zanabria, en su lugar de trabajo. El fiscal José María Campagnoli detuvo al agresor, quien había ejercido violencia psicológica y física sobre la víctima durante mucho tiempo.
A pesar de la brutalidad del ataque, el Tribunal Oral Criminal Nº 7 condenó a Zanabria a tan solo 10 años de prisión por tentativa de homicidio agravado por ensañamiento y en contexto de violencia de género. Los fundamentos del tribunal, que consideran al agresor "instruido, educado" y con "contención familiar", generaron indignación.