Sergio Denis narra su experiencia tras ser detenido por una causa de estafa relacionada con un cheque de bajo valor. A pesar de pasar solo una noche detenido, el incidente lo marcó profundamente, generando un temor constante a los patrulleros.
Relata que, gracias a la intervención de su abogado Diego Colombo y jueces amigos, obtuvo una pena de tres años de prisión en suspenso. Se destaca que la decisión se basó en su situación de lucha sin voz ni esperanza, y en la falta de antecedentes penales. El relato incluye detalles sobre el lugar de detención y la solidaridad recibida, como la cesión de un escritorio por parte de un comisario.
En medio de la detención, Denis recibió un libro de Confucio de parte de su hijo Federico, cuyo contenido le brindó una lección sobre seguir su camino trazado. Esta experiencia, sumada a las dificultades económicas y la pérdida de su voz, lo impulsó a seguir adelante a pesar de las adversidades.