Los hinchas de Uzbekistán acapararon las miradas en el Mundial al llegar al estadio de Houston con armaduras y a caballo, rindiendo tributo a las tradiciones de su país.
Esta peculiar forma de expresión se inspira en los antiguos catafractos, unidades de caballería de élite que utilizaban caballos y armaduras de hierro para romper las filas enemigas, incluso habiendo inspirado a la caballería medieval.
Si bien los jugadores no tuvieron un desempeño a la altura de esta épica presentación, la hinchada demostró un gran colorido y fervor, habiendo repetido una puesta similar en un partido anterior contra Colombia.