Una aficionada, Dana, expresó su frustración por la falta de entradas disponibles para el partido de Messi, señalando que la mayoría de los presentes no las consiguieron y que los precios de reventa son exorbitantes, pidiendo entre 1800 y 3000 dólares.
Denunció que, a diferencia de la Federación de Brasil, la AFA no distribuye un remanente de entradas a los hinchas argentinos, lo que genera descontento entre los aficionados que desean ver al equipo.