Se relata la experiencia de asistir a un partido de fútbol, donde la mayoría de las personas observaban por televisión debido a la falta de entradas. Se critica la actitud de algunos que, a pesar de no estar en la cancha, sacaban sus teléfonos.
Se expresa frustración ante la situación, indicando que "acá hay que meter bala" y que la gente debería enfocarse en disfrutar del juego en lugar de quejarse. Se menciona la posibilidad de que ocurra algo extraordinario, como una abducción extraterrestre, en medio del Mundial.