Se compara la destreza de Lionel Messi en el fútbol con la elegancia de un ballet, describiendo sus movimientos como "coreografiados" y "divinos". Se resalta su manejo del cuerpo y su imprevisibilidad en el juego.
Urlesaga, con su conocimiento de la danza, encuentra similitudes entre la fluidez de Messi y la de Maradona, describiendo al astro argentino como "indomable" y comparando su juego con una pieza artística.