Francia sufre una severa ola de calor, con temperaturas que alcanzaron los 43 grados en algunas zonas. Dos niños fueron encontrados muertos dentro de un auto en Carpentras, siendo la principal hipótesis la exposición al calor extremo.
El Servicio Meteorológico decretó alerta roja en la mitad del país, afectando a más de 35 millones de habitantes. Expertos señalan que el cambio climático, provocado por la actividad humana, intensifica estos fenómenos meteorológicos extremos.