En Francia, la ola de calor ha sido especialmente trágica con la muerte de dos niños de 2 y 4 años, encontrados inconscientes dentro de un vehículo, presuntamente por el calor acumulado.
Los padres de los niños han sido detenidos preventivamente mientras se investiga el suceso. Además, tres ancianos de entre 80 y 95 años fallecieron en Burdeos, donde se registró una temperatura récord de 41.9 grados, muy por encima de la media de 22 grados.