La conductora Florencia Peña habría cambiado sus declaraciones sobre el conflicto en Luzu TV tras una llamada telefónica con Nicolás Ochiato. Inicialmente, Peña había defendido a los productores del canal, pero tras la comunicación con Ochiato, habría expresado que hubiera actuado de manera diferente.
César Mornaghi cuestionó la postura de Peña, señalando que sus dichos sobre "muerto el perro, la rabia se acabó" la implicaban directamente y que su posterior cambio de opinión era llamativo.
Guido Süller aportó detalles sobre la comunicación entre Ochiato y Peña, indicando que tuvo un tono fuerte y que Peña se sintió devastada, llegando a pensar en llamar a una ambulancia por un ataque de pánico.
Se menciona que Ochiato expresó su indignación a través de un tuit, calificando lo sucedido de "inadmisible". Peña, por su parte, intentó mediar y proteger a los productores, aunque se debate si ella misma los culpó públicamente en algún momento.