Europa enfrenta una ola de calor excepcional con temperaturas superiores a los 40 grados y alertas sanitarias.
En Francia, se reportan 22 fallecidos, incluyendo dos niños y tres ancianos. Burdeos registró un récord de 42 grados. Se suman tres ahogamientos por personas que buscaban refrescarse en ríos no vigilados.
Las autoridades francesas implementaron medidas drásticas: cierre de 1.300 colegios, adaptación de 4.000 a modalidad online, cancelación de trenes de larga distancia y prohibición de consumo de alcohol cerca del Sena.