Una grave escasez de GNC afecta a La Plata, generando largas filas de hasta diez cuadras en las estaciones de servicio. Los conductores, muchos de ellos trabajadores que dependen de sus vehículos, esperan hasta dos horas y media para cargar combustible, con el riesgo de quedarse sin suministro al alcanzar el límite diario de mil metros cúbicos.
La situación se agrava por la priorización del suministro a viviendas debido a las bajas temperaturas, afectando a estaciones con contratos "interrumpibles". Muchos automovilistas se ven obligados a recurrir a la nafta, más costosa, o a planificar la carga para el día siguiente, llegando a las 5 de la mañana para asegurar un lugar.
La problemática, que se repite anualmente, genera gran incertidumbre y enojo entre los usuarios, quienes denuncian falta de previsión por parte de las distribuidoras y el gobierno. La posibilidad de cortes de suministro y la falta de alternativas complican la jornada laboral de muchos platenses.