Estados Unidos y otros 15 países emitieron una declaración conjunta respaldando al presidente boliviano Rodrigo Paz y advirtiendo que los bloqueos de carreteras que paralizaron el país durante más de 7 semanas vulneraron los derechos humanos y pusieron en riesgo el orden constitucional.
El documento instó a los sectores movilizados a canalizar sus reclamos por vías institucionales y reafirmó el apoyo al gobierno legítimamente elegido de Bolivia. Los países firmantes subrayaron que la violencia no puede subvertir el orden constitucional y llamaron a privilegiar el diálogo democrático para preservar la estabilidad y la seguridad en el país sudamericano.
Los bloqueos también provocaron muertes por la imposibilidad de trasladar enfermos a tiempo, evidenciando la gravedad de la situación y la necesidad de una pronta solución a través del diálogo y las vías institucionales.