Se cuestiona la actitud de diputados del PRO y la UCR que, si bien expresan indignación en redes sociales, no actúan en el Congreso. Se les acusa de ser cómplices de un encubrimiento, mientras el gabinete carece de confianza tanto del Congreso como de la sociedad.
Se critica la comunicación del gobierno a través de comunicados en redes sociales que no se traducen en acciones concretas en el recinto, sugiriendo que estas actitudes podrían tener un rédito político a corto plazo, pero con una gravedad institucional y política considerable.
Se compara la postura de Patricia Bullrich con la de Lilita Carrió en el gobierno de Macri, sugiriendo que ambas adoptan un rol de opositoras internas para captar la agenda de la oposición.