Los inquilinos Córdoba y su hermano, tras recibir un colchón, se dirigen a la cocina donde se encontraban la pareja de Barrelier, su hija y la mujer de Córdoba.
Se señala que Agostina permaneció en la habitación, y el lugar del crimen se ubica allí, con posterior mutilación en el baño.
Se destaca la distancia entre la habitación de Agostina y la cocina, sugiriendo que los presentes en el fondo no habrían sido testigos directos.