Se intensifica la investigación sobre el crimen de Agostina, con la posible imputación de Marianela, pareja de Barrelier, y otros convivientes de la vivienda. La principal hipótesis es que el cuerpo de la nena fue escondido en un freezer de la cocina, lo que genera dudas sobre la ignorancia de los demás habitantes de la casa.
Se discute la posible conexión del crimen con deudas de drogas, una hipótesis impulsada por el padre de Agostina, que el fiscal Garzón aún no descarta por completo, a pesar de centrarse en el femicidio.
Se revelan detalles sobre la limpieza de la escena del crimen y la posible venta de estupefacientes en la vivienda, lo que sugiere un posible encubrimiento y la eliminación de pruebas.