Se expresa desconcierto ante la situación económica actual, particularmente con el tema del dólar, y se cuestiona la aparente tranquilidad de las autoridades a pesar de las dificultades.
Se menciona la figura de Adorni y se critica la falta de comprensión de la macroeconomía por parte del ciudadano común, a pesar de que las realidades económicas (dólar, caja) son concretas y no dependen de discursos.
Se plantea la duda sobre qué piensa el pueblo ante esta situación y se expresa el hartazgo de pagar impuestos, sugiriendo que la gente está tranquila porque las autoridades así lo quieren, pero que esa tranquilidad no es real.