Se llevó a cabo una audiencia clave en el caso de Mauro Icardi, donde su defensa, representada por Marco Vecchio, buscó revertir la prohibición de salir del país impuesta debido a una deuda alimentaria. La contraparte, representada por Ana Rosenfeld, expresó expectativas de que la deuda sea saldada.
La defensa de Icardi argumentó que la deuda se mantiene porque los alimentos son provisorios y aún no se ha fijado una cuota definitiva, considerando los gastos actuales de las hijas. Sin embargo, Rosenfeld enfatizó que la cuota alimentaria provisoria debe pagarse y que solicitar una audiencia en la cámara de apelaciones sugiere una intención de cumplir con las responsabilidades parentales.
Se planteó la controversia sobre si los ingresos de Icardi en el extranjero y las propiedades de Wanda Nara con alquileres podrían compensar la deuda, a lo que Rosenfeld respondió que no son argumentos válidos para no cumplir con la obligación alimentaria fijada por ley.