Tras participar en dos torneos sin ganar un solo set, el entrenador decidió que era "muy malo" y buscó aprender a jugar de verdad.
Comenzó a entrenar en el Club Fénix y desde entonces no ha parado de practicar el deporte.
Tras participar en dos torneos sin ganar un solo set, el entrenador decidió que era "muy malo" y buscó aprender a jugar de verdad.
Comenzó a entrenar en el Club Fénix y desde entonces no ha parado de practicar el deporte.