El entusiasmo por el Mundial de Fútbol se vive intensamente en Dallas, sede del International Broadcasting Center (IBC), el centro neurálgico desde donde se transmiten todas las imágenes y partidos a nivel global. Este centro estratégico permite que las señales de México, Canadá y Estados Unidos, entre otros, lleguen a los hogares de todo el mundo.
Periodistas de diversas nacionalidades comparten espacio en el IBC, trabajando en oficinas que funcionan como estudios de televisión y radio. La cobertura del mundial implica un gran esfuerzo logístico y técnico, con equipos de última generación y la coordinación de horarios para emitir en vivo para cada país.
Se destaca la camaradería entre los profesionales de los medios, quienes conforman una "cofradía periodística" en eventos de esta magnitud. La transmisión en vivo desde Dallas permite a los espectadores de todo el planeta seguir cada detalle del torneo, viviendo la pasión del fútbol en cada rincón.