La precariedad de las cubiertas de los colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es un problema crítico que expone la falta de inversión y mantenimiento en el transporte público. Las unidades circulan con neumáticos desgastados, representando un grave riesgo para la seguridad de los pasajeros.
A pesar del aumento del boleto, las empresas no reponen las cubiertas, y en algunos casos, se sospecha que se utilizan métodos fraudulentos para pasar la Verificación Técnica Vehicular (VTV). La situación se agrava por la antigüedad de las unidades y la falta de controles efectivos por parte de las autoridades.
La investigación periodística muestra imágenes de cubiertas en estado crítico, con surcos erosionados y signos de desgaste extremo. Se cuestiona el destino de los subsidios y la responsabilidad de los funcionarios ante un servicio que se deteriora día a día, poniendo en peligro la vida de miles de personas que dependen del transporte público para trasladarse.