Se continuó analizando el juego físico de Austria y la permisividad arbitral, comparando el arbitraje con el que se ve en Argentina. Se destacó que los árbitros internacionales tienden a dejar jugar más, sin sancionar faltas menores, lo que contrasta con la tendencia local de buscar el cobro ante el más mínimo contacto.
Se mencionó la procedencia de algunos jugadores austriacos, señalando sus raíces alemanas y su porte físico, lo que explicaba en parte su estilo de juego. Se hizo referencia a David Alavá como ejemplo de jugador con raíces europeas y formación en Viena.
Se resaltó que, a pesar de la dureza del juego, los árbitros no compraron las exageraciones de los jugadores y permitieron un desarrollo más fluido del partido, lo cual fue visto positivamente en comparación con la "ceremonia" que a veces se observa en el fútbol argentino.