Se analizan las inconsistencias en las declaraciones de la madre de Agostina, Barrelier y Faceta respecto a la presencia de la menor en casa de Franco, contradiciendo lo que informan a los medios.
Se cuestiona la versión de que la familia de Melisa buscaba a Barrelier, sugiriendo que fue él quien desvió la investigación y que Melisa pudo haber confiado en su versión.
Se detallan las comunicaciones telefónicas entre Faceta y Barrelier, incluyendo una conversación de 38 minutos, y se plantea la duda sobre si Melisa utilizó el teléfono de Faceta para hablar con Barrelier.
Se enfatiza que las declaraciones de los hermanos Córdoba, quienes ingresaron a la casa de Barrelier esa noche, contradicen la versión de Faceta, y se sugiere que no se dieron cuenta de nada inusual.