Un mensaje textual del expediente, "voy a echar un moco", enviado por Claudio Barrelier a Faceta nueve días antes del crimen de Agostina, ha llamado la atención de los investigadores. Este mensaje, junto con las comunicaciones de los teléfonos celulares incautados, son cruciales para reconstruir los últimos días y horas de la víctima.
Se analiza la relación entre Barrelier y Faceta, así como con otras personas, para armar el rompecabezas del caso. Las comunicaciones en la madrugada del crimen entre ambos son consideradas contundentes y generan sospechas sobre la participación de Faceta.