El Palacio de Planalto subrayó que la diplomacia brasileña priorizará un vínculo maduro y constructivo con las futuras autoridades de Bogotá, valorando el peso estratégico de ambas naciones.
Celso Amorim recordó que Brasil ya ha mantenido relaciones productivas con administraciones conservadoras en Colombia, mencionando explícitamente al expresidente Álvaro Uribe. Se enfatiza la necesidad recíproca de cooperación en la Amazonía y el comercio regional, guiada por el pragmatismo.