Se denuncia el suicidio de Alexa, una joven trans de 29 años, en el penal de Ezeiza el pasado 7 de junio. Según se informa, Alexa padecía una profunda depresión y el servicio penitenciario se habría negado a brindarle la atención necesaria, lo que se considera un acto de abandono.
Se señala que las condiciones en los penales se han deteriorado desde la llegada del gobierno de Javier Milei, con un aumento de las torturas y el hostigamiento. Se menciona que la población trans ha sido históricamente víctima de estas prácticas, incluyendo submarinos húmedos y castigos en celdas de aislamiento.
La falta de políticas de Estado en materia de salud mental y la negación de atención médica son puntos clave de la denuncia. Se recuerda que, con anterioridad, se habían logrado avances en la protección de los derechos de las personas privadas de libertad a través de organizaciones de la sociedad civil.