Miguel, abuelo de Agustina, víctima de femicidio en Córdoba, compartió la profunda tristeza y el impacto que el crimen ha tenido en la familia.
Visiblemente conmovido, describió la situación como un "santuario" en la puerta de la casa de Agustina, donde la gente se acerca a rezar y dejar ofrendas.
"La vida de Agostina quedó en pausa", afirmó Miguel, reflejando el doloroso momento que atraviesan, y añadió que la vida de su familia también se ha detenido ante la tragedia.