El abuelo de Agostina desmiente rotundamente las versiones que la describen como prostituta o involucrada en el mundo de las drogas, defendiendo el honor de su nieta y su hija.
Se cuestionan las declaraciones de la abogada del padre de Agostina, calificándolas de inventos, y se desvincula a Agostina de un supuesto ajuste de cuentas relacionado con drogas.
Se aclara que la única vinculación con el caso es a través de "Guachita", donde trabajaba la mujer de un implicado, pero se reitera que esto no tiene relación directa con el asesinato de Agostina.
El abuelo busca limpiar el nombre de su hija y nieta, mientras se discuten las hipótesis del ajuste de cuentas y el consumo problemático de Agostina, basándose en informes psicológicos y testimonios de compañeras.