Un informe del ISEPSI, realizado por Isaac Ruchinik, revela que el 77% de las familias argentinas se privaron de consumir alimentos básicos como lácteos, carnes, verduras, frutas, cereales o legumbres durante el último mes debido a la falta de dinero.
A pesar de esta crisis alimentaria, el gobierno de Javier Milei y funcionarios como Caputo continúan endeudando al país con los fondos buitres, autorizando operaciones en Nueva York que implican la entrega de 5 mil millones de dólares para ser "devorados por los buitres de los grandes del norte".
El empleo formal también ha caído, y el salario mínimo ha perdido casi el 40% de su poder de compra en la era Milei, desmintiendo el relato oficial de que no hay crisis económica.