Desarticularon una organización dedicada a la explotación sexual en Caballito, que operaba bajo la fachada de un spa. Tras varios allanamientos, se logró rescatar a 10 mujeres que eran víctimas de esta red criminal.
La investigación se inició en abril a raíz de una denuncia anónima que alertaba sobre actividades sospechosas en el lugar. La policía descubrió que el spa funcionaba como una pantalla para ofrecer servicios sexuales, y que las mujeres eran retenidas contra su voluntad y obligadas a entregar todo el dinero recaudado.
La principal sospechosa, identificada como Juana Benita Rodríguez Jiménez, de 52 años y nacionalidad paraguaya, era la encargada de regentar el lugar y manejar la economía de la red. Se allanaron cinco boxes, tres de ellos equipados con camas, donde se concretaban los encuentros. Además de las mujeres rescatadas, se detuvo a tres hombres mayores de edad.
Se secuestraron celulares, anotaciones y dinero en efectivo, lo que permitió reconstruir el modus operandi de la organización. Las víctimas, que eran captadas bajo engaño y aprovechando su vulnerabilidad económica, recibían un porcentaje mínimo de lo recaudado, mientras la mayor parte del dinero iba a parar a manos de la regenteadora.
El lugar se encontraba clausurado y con una consigna policial de 24 horas. Las autoridades investigan la posible complicidad de otros actores y no descartan que existan más lugares operando bajo la misma modalidad en la zona.