Una mujer identificada como Carla declaró en la Jefatura Central de Policía de Córdoba sobre su experiencia en un local nocturno llamado Huachita. Según su testimonio, el lugar estaría involucrado en delitos de trata de personas y explotación sexual, con suministro de drogas a los clientes sin su consentimiento.
Carla relató que trabajaba en el lugar junto a otras jóvenes, muchas de ellas menores de edad, y que se repartían las ganancias con la encargada, Solera. Afirma haber sido víctima de estas prácticas y haber decidido retirarse al sentirse mal tras consumir algo que le habrían dado sin su conocimiento.
La declaración de Carla es considerada de alto impacto, ya que podría derivar en una investigación federal por trata de personas. Se destaca que, si bien Huachita fue clausurado por problemas estructurales, no se revocó la habilitación por los delitos denunciados, lo que genera interrogantes sobre posibles responsabilidades de funcionarios municipales.