La euforia mundialista se vive intensamente en Argentina, comparable a la atmósfera de Qatar. El entusiasmo se disparó tras la goleada 3 a 0, contagiando a la gente y generando una sensación de unidad nacional.
La pasión por el fútbol y el fervor por la Selección Argentina son palpables en las calles, con miles de hinchas vistiendo la albiceleste y apoyando al equipo. La admiración por Lionel Messi es un factor clave en este fervor, ya que muchos asisten a los estadios principalmente para verlo jugar.
A pesar de la masiva concurrencia, se lamentó la falta de entradas para muchos compatriotas que viajaron para alentar al equipo, evidenciando la alta demanda y la capacidad limitada de los estadios.