Se denunció la situación de Argentina, calificada como "muy mafiosa y difícil de resolver".
Se señaló la accionar de dos responsables centrales en la causa Adorni y la del fiscal Policita, destacando la tarea del periodismo en la exhibición de pruebas como chats y pendrives.
Se criticó el ataque al periodismo, vinculado a la exposición de estas pruebas, en el contexto de una "Argentina lamentable" y "perdida en la dimensión".
Se mencionó a un grupo de personas que se creen dueños y juegan con la gente.