El segmento detalla los peores momentos de Sergio Denis, marcados por un desorden financiero que lo llevó a la desesperación al no poder usar su voz, su principal herramienta de trabajo. Se menciona que su madre, Mirta Messi, actuó como garante de créditos, ayudándolo económicamente.
La situación se agravó con la restauración del Teatro Coliseo de Lomas de Zamora, que lo llevó a la quiebra. Denis tocó un fondo oscuro, perdiendo casi todo, incluyendo su voz, pero no la esperanza ni el respaldo de su familia. A pesar de haber perdido su departamento, oficina y auto, y de que su ex mujer le saliera garante, Denis logró recuperar la sala teatral, invirtiendo 300 mil dólares.
Se revela que Denis estuvo sumido en una profunda depresión e incluso internado un mes en un psiquiátrico. La pérdida de su voz, más por presión emocional que física, lo obligó a enfrentar 15 años de deudas sin poder trabajar. Pasó de 130 shows anuales a solo 9, enfrentando pérdidas económicas significativas y recurriendo a la usura.