Sergio Denis describe la devastadora caída de su carrera a partir de 1992, cuando pasó de realizar 46.000 personas en el Luna Park a tener un promedio de 80 personas en la costa. Esta situación lo llevó a hacer 48 shows en 52 días y a perder 10 mil dólares, marcando el inicio de su contacto con la usura.
La pérdida de su voz, producto de la presión emocional y no de un problema físico, agravó su situación. Tuvo que enfrentar 15 años de deudas sin poder cantar, lo que lo sumió en una profunda desesperación. La usura se convirtió en su única vía para intentar saldar sus obligaciones financieras, multiplicando exponencialmente sus deudas.
El cantante relata cómo esta espiral descendente lo llevó a la quiebra y a enfrentar múltiples problemas legales, pero su determinación por salir adelante y el apoyo de su familia fueron cruciales para continuar la lucha.