Un debate se abrió en torno a la práctica de la propina obligatoria del 20% en restaurantes de Estados Unidos, que genera opiniones divididas entre los comensales.
Mientras algunos aceptan la costumbre como parte de la experiencia, otros la consideran un "abuso" y una carga financiera adicional. La obligatoriedad de este porcentaje genera rechazo, especialmente entre aquellos que consideran que no se justifica por el servicio recibido.