Se reportó un incidente en el que un vehículo bloqueó un garaje, impidiendo la salida de otro auto.
Ante la imposibilidad de salir y como reacción, el propietario del vehículo bloqueado procedió a dañar el auto que obstruía el paso. El hecho generó un debate sobre las reacciones extremas y la aplicación de la justicia por mano propia.
Se advirtió sobre los peligros de cometer un delito mayor al intentar solucionar una infracción ajena, enfatizando la importancia de recurrir a las autoridades correspondientes en lugar de tomar la ley en propias manos.