En la región de La Araucanía, Chile, José Tomás ha encontrado en el coligüe, una especie nativa de bambú, una alternativa sostenible para la fabricación de diversos productos. A diferencia de los monocultivos de pino, que generan problemas ambientales como la degradación de suelos y la pérdida de biodiversidad, el coligüe se presenta como una solución ecológica.
José Tomás utiliza el coligüe para fabricar bicicletas, bastones de senderismo y cubertería. Su principal objetivo es que el coligüe gane prestigio y contribuya a la reducción de los monocultivos de pino, promoviendo así la regeneración del bosque nativo y la conservación del agua y el suelo.
El coligüe crece hasta cinco veces más rápido que el pino radiata, es más resistente y produce mayor cantidad de materia prima por hectárea, lo que lo convierte en una alternativa más eficiente y sostenible. José Tomás sueña con transformar los monocultivos de pino en plantaciones de coligüe, devolviendo el espacio a la biodiversidad y la fauna.
Gracias a un premio, construirá una estructura de coligüe en la costanera de Villarrica, un lugar turístico, para dar a conocer las bondades de este material. A través de sus redes sociales, busca crear conciencia sobre la importancia de valorar, cuidar y aprovechar el coligüe de manera responsable, invitando a artesanos, arquitectos y diseñadores a unirse a su proyecto.