En Berlín, Durba, una joven hindú, participa activamente en la comunidad del nuevo templo hindú, uno de los más grandes de Europa. A pesar de que el templo aún está en construcción, refleja una atmósfera acogedora y positiva para los aproximadamente 120.000 hindúes en Alemania.
La conversación aborda temas como el sexo antes del matrimonio desde la perspectiva hindú, con Durba expresando su creencia en las energías y la importancia de mantener ciertos límites. También se describen rituales diarios como la "pusha" y la conexión espiritual con deidades como Ganesha.