Se proclama que ningún dolor o aflicción es demasiado grande para el amor de Dios, quien puede sanar.
Se enfatiza que la búsqueda de un milagro y de Dios es el camino hacia la salvación, y que Dios no usa la enfermedad para castigar.
Se proclama que ningún dolor o aflicción es demasiado grande para el amor de Dios, quien puede sanar.
Se enfatiza que la búsqueda de un milagro y de Dios es el camino hacia la salvación, y que Dios no usa la enfermedad para castigar.