Tras la victoria de Rodolfo Hernández en Colombia, se compara su figura con la de Javier Milei, destacando similitudes en sus discursos y propuestas de recorte del gasto público.
Hernández, apodado el "Milei colombiano", promete reducir drásticamente el tamaño del Estado y combatir la corrupción, ideas que resonaron fuertemente en el electorado.
La elección en Colombia, junto con la inminente confirmación de Keiko Fujimori como presidenta de Perú, marca una tendencia regional hacia gobiernos de derecha y un giro significativo en el panorama político latinoamericano.